jueves 3 de septiembre de 2009

Big Star - Thirteen



Big Star
#1 Record (1972)

Won't you let me walk you home from school?
Won't you let me meet you at the pool?
Maybe Friday I can
Get tickets for the dance
And I'll take you

Won't you tell your dad "Get off my back"?
Tell him what we said 'bout "Paint It Black"
Rock 'n roll is here to stay
Come inside where it's okay
And I'll shake you

Won't you tell me what you're thinking of?
Would you be an outlaw for my love?
If it's so, well, let me know
If it's no, well, I can go
I won't make you

Duración: 2:34


"Thirteen" es, quizás, la cima indiscutible de las baladas indie antes de que existiera el indie. Estamos ante una obra maestra del pop, de las que parecen hechas con esa sencillez insultante que haría que Macca se revolviera en su tumba de pura envid...

Ah, pero ¿cómo? ¿Que ese fue Lennon? Vaya...

En cualquier caso no mentimos al afirmar que éste es un gran tema, con esa indiscutible marca que distingue a los temazos, que es la particularidad de sonar como un jodido clásico y como algo adelantado a su tiempo.

El aspecto clásico del tema queda claramente definido por su instrumentación acústica, su temática de amor adolescente y sus menciones a bailes de instituto y a los Stones y, sobre todo, por esa concisión pop heredera de la mejor tradición McCartneyiana. Básicamente, se podría decir que se trata de la típica balada melancólica setentera y cukita, mezclada con la parte pop del power pop más habitual de Big Star.

Pero donde encontramos los elementos más interesantes es en esos momentos en los que la canción se acerca sorprendentemente a una especie de dream pop rústico del medio-oeste. El sonido cristalino del puente, la sensación de tensión y velocidad crecientes en esas guitarras al final de la canción, esas backing vocals etéreas. Todos esos detalles confluyen para hacer aún más grande un tema que ya era perfecto de por sí.

Cabe destacar que muchos artistas de mayor o menor credibilidad indie o pseudo-indie han hecho versiones de este tema, entre ellos Garbage, Wilco o Evan Dando, pero fue Yo La Tengo quien quizás hizo el mejor homenaje posible a esta canción al componer las dos versiones de "Big Day Coming" que aparecen en su "Painful". Y para acabar, podréis encontrar este precioso tema y otras genialidades bigstarianas en un CD que recoge los dos primeros LPs del grupo, tanto "#1 Record" como "Radio City".

miércoles 2 de septiembre de 2009

La Dama Se Esconde - Amenazas



La Dama Se Esconde
Armarios y camas (1986)

Despertad alegres, mis amigos, olvidad
Los ruidos que hay
Que la noche se está yendo y el día vendrá
Si os dais prisa encontraréis el desayuno, ya
Servido está
Ahora bien, si no llegáis
Agua de lluvia habrá

Si me amenazas prometo escaparme
Yo no volvería a hablar
Son tus palabras puñales que abrirán
Algo muy dentro de mí

Escuchadme: siempre recto hay que caminar
Una orden es
Dos las filas, adelante, y nada de hablar
Voy andando y las baldosas cuento sin parar
Hoy no gritarás
De rodillas, mi castigo
Deja de llorar por ti

Si me amenazas prometo escaparme
Yo no volvería a hablar
Son tus palabras puñales que abrirán
Algo muy dentro de mí

Despertad alegres amigos
Olvidad los ruidos nocturnos
Si tardáis, ya comeréis
Verde pasto y agua de lluvia

Si me amenazas prometo escaparme
Yo no volvería a hablar

Amenazas

Duración: 3:39


"Armarios y camas" tiene la distinción de ser uno de los discos que cambió radicalmente mi punto de vista acerca de la escena musical española en los 80. Ahora, en vez de pensar "puaj", pienso "pse pse". Eh, no está mal, ¿verdad? Con canciones de grupos como La Dama, La Mode, Alphaville, Zombies, Esclarecidos, Os Resentidos y otros muchos aprendí que había cosas dignas y cukitas antes de Family o Le Mans.

"Amenazas" es el tema perfecto para introducirnos en un LP sencillo pero adictivo, de pop sin complejos, que trata fundamentalmente el tema de la infancia. Básicamente es una importación de lo que grupos como China Crisis o (fundamentalmente) Tears for Fears hacían hace años en Gran Bretaña, con la diferencia de que Nacho Goberna no opta por el sonido grandilocuente de "Songs from the Big Chair", sino por suavizar todavía más (con grandes dosis de guitarra acústica) el sonido de "The Hurting", que trataba temas similares a los de este disco.

Otro punto de contacto, evidente en temas como este "Amenazas", es la influencia de The Cure, que ya resultaba obvia en el anterior proyecto de Goberna y Valencia, Agrimensor K. Aquí, sin apenas esfuerzo aparente, consiguen imitar ese estilo ambivalente, oscilando entre lo juguetón y lo melancólico y oscuro, del mejor Robert Smith cuando se decidía a hacer música pop de verdad.

La versión incluida es la del LP, aunque la del single también merece la pena. En todo caso, escojo la versión del disco porque merece la pena escucharlo, aunque sólo sea una vez. Lástima que el grupo perdiera el norte y Nacho Goberna pasara de ser una copia de Richard Butler con ínfulas de Robert Smith (una mezcla cukita) a una especie de imitador de Perry Farrell haciéndose pasar por Boy George (eso ya no es tan cukito...).

martes 1 de septiembre de 2009

Therion - Clavicula Nox



Therion
Vovin (1998)

Dark horizons come close to me
And magic will be my key

I will travel through the gate
To be the finder of my fate

Nox, the night and key
I will open your old mystery

Key of night, open up!

Deep abysses I sink into
And behind the light I go

My long journey never ends
But I will receive what I send

Nox, the night and key
I will open your old mystery

Key of night, open up!


Duración: 8:47


"Clavicula Nox" es, posiblemente, el último gran tema salido de la mente de Christofer Johnsson. Por supuesto, habrá quien diga que son precisamente sus últimos discos, o al menos de "Secret of the Runes" hasta "Lemuria" y "Sirius B", los que le establecen como una de las grandes figuras del metal escandinavo, al nivel de Ihsahn, Varg Vikernes, Mikael Akerfeldt o Messiah Marcolin, por citar algunos. No les quitaré razón, ya que en cierto modo son excelentes discos, pero desde un punto de vista puramente formal. Es decir, no me veo capaz de establecer conexión emocional con "Lemuria" o con "Sirius B". Cuando me pilla de buenas puedo admitir la idea tras el concepto, las intenciones de Johnsson, y me digo "Bueno, podría haber sido peor". Cuando me pilla de malas pienso "Oh, Dios, es Manowar con ínfulas filosóficas". Y todos sabemos lo horrendo que puede ser algo ideado para la diversión y el regocijo cuando se vuelve serio y meditabundo. Pensad en "Havana Affair" cantada por Leonard Cohen y os haréis una funesta idea.

"Clavicula Nox" pertenece al cénit creativo del amigo Johnsson, junto con los mejores temas de "Theli", y la totalidad de "Secret of the Runes" (si se piensa en él como una entidad individual, no como temas aislados). Demuestra, entre otras cosas, su talento para idear canciones lentas y melancólicas con apoyo orquestal (talento que ya demostraría componiendo un temazo como "The Siren of the Woods"). El tema sorprende porque consigue ser sutil y evocador usando elementos que, en otras manos, podían haber llevado la canción a territorio "Metallica meets Michael Kamen". Johnsson controla sus impulsos y usa las partes más metal del tema con propiedad, sin exageraciones. Lo mismo se puede decir de los arreglos orquestales. Lo que Johnsson no quiere es romper la canción en dos partes claramente diferenciadas, la parte nocturna y melancólica de voces femeninas y la parte instrumental con guitarras metálicas y orquesta. Su idea es mantener una progresión en la que se perciba ese tono nocturno y misterioso a lo largo de todo el tema.

Volviendo a la historia de Therion, a decir verdad, lo último que he podido escuchar de ellos decepciona, porque cuando sacaron "Secret of the Runes" parecía que habían encontrado un nicho propio con el que explorar la senda abierta a partir de "Theli", conservando al mismo tiempo la energía y la fuerza y las ganas de experimentación y de no dormirse en los laureles. Sólo les hacía falta un ligero pulido. La lástima es que las musas de Christofer le han llevado por derroteros que no eran los esperados (para mí al menos, que seguro que sus fans estarán felices y contentos).

lunes 31 de agosto de 2009

Klaus Nomi - The Cold Song



Klaus Nomi
Klaus Nomi (1981)

What power art thou, who from below
Hast made me rise, unwillingly and slow
From beds of everlasting snow?

See'st thou not how stiff and wondrous old
Far unfit to bear the bitter cold

I can scarcely move, or draw my breath
I can scarcely move, or draw my breath

Let me, let me, let me, let me freeze again
Let me, let me, freeze again to death

Duración: 4:04


actuación en directo

Klaus Nomi fue un bicho raro que buscaba conjugar sus dos obsesiones musicales, la ópera y el rock. Vamos, igualito que Rob Halford, tsk. En pleno apogeo de la new wave, que daría lugar al nacimiento de un importante foco en tierras alemanas, en lo que se llamaría Neue Deutsche Welle, apareció en el underground neoyorquino este tipo que proponía una síntesis musical que, en apariencia, resultaba risible. Klaus, que ya superaba ampliamente la treintena cuando empezó a meterse más o menos en serio en el mundillo del pop y el rock, empezó a componer algunas canciones propias (como "After the Fall") y a seleccionar sus versiones (como "You Don't Own Me" de Lesley Gore), pero todo con un sentido de la exageración que bordeaba lo cómico.

El caso es que Klaus no quería ser recordado como un mero excéntrico. Obviamente, trataba de pasárselo bien y de disfrutar haciendo lo que hacía, pero su objetivo primordial era demostrar que la música popular y la clásica podían entenderse y darse la mano. Por supuesto, eso ya se hizo antes (o intentó hacerse) a principios y mediados de los 70, con multitud de grupos de rock sinfónico o de prog-rock que, en mitad de alguna de sus larguísimas suites, metían covers de artistas como Wagner o Mahler. Pero en la época en la que Klaus decidió sacar sus temas, tras la aparición del punk y la new wave, la cosa ya se había vuelto más difícil. Y es aquí donde aparece "The Cold Song".

"The Cold Song" es un aria de la semi-opera "El rey Arturo", compuesta por Henry Purcell y cuyo libreto fue escrito por un grande de las letras británicas como John Dryden. El aria consiste en la respuesta del Genio del Frío, espíritu del invierno, a la invocación hecha por el Genio del Aire. Es un momento sobrecogedor pero Klaus le da otra vuelta de tuerca. Al tratarla como pieza individual, y con la ayuda de su fantástica voz, nos da una sensación de fatalismo y pesimismo extremo. Klaus suena como un muerto resucitado, enojado y triste por haber sido llamado y tener que soportar el frío cruel de su morada mortal (no en vano es el jodido espíritu del invierno). La principal diferencia es que aquí la interpretación de Klaus despoja cualquier atisbo de "sobrehumanidad" que el prota del aria pudiera tener. Ahora Klaus suena como un hombre normal y corriente, confuso, aturdido y tiritando por haber sido llamado de entre los muertos por fuerzas ajenas a él.

Sorprendentemente, la fuerza de este tema es independiente del hecho que conozcamos el trágico final de Klaus apenas dos años después, en 1983, por complicaciones relacionadas con el SIDA, tal es la convicción y fuerza (o mejor dicho, ausencia de ella :P), que transmite.

domingo 30 de agosto de 2009

The Church - Myrrh



The Church
Heyday (1986)

Emerald haunt in overdrive
Nightmare descent into Jericho City
Camel dust heralds our arrival
New Christ beneath the drumkit moon

Oh Lord, we are threatened again
In the slipstream pull of the federal men
Plummet in some seamless night
Down here to Earth, it's hopeless then

Apache gunman in the boiling crowd
Who never got to meet you last time
We were interrupted by the telephone
You didn't think they were invented then

Oh Lord, we need miracles
We need more wine and gold
We need slaves and roads and personal favors
We need microphones and manifolds

How can you be so invisible?
Give me the nerves to see
Privilege on privilege
An unwanted discovery

So now we're cruising down this shuddering highway
With a dead sun shining on my back
And we talk about the way people treat us back there
Their hollow laughter, the pain in their eyes

Oh My Lord, I trust your intentions
But money strangles our love
Struggling like a fool with my junk and my jewels
You would have thought I'd had enough

How can you be so invisible?
Give me the nerves to see
Privilege on privilege
An unwanted discovery

Duración: 4:19


De todas las canciones que podía elegir para hacer mi primer post Churchiano "Myrrh" no resaltaba por ser la elección más obvia. No es tan reconocible como "The Unguarded Moment", ni tan famosa como "Under the Milky Way". Tampoco tiene la fuerza post-punk de "When You Were Mine", ni la atmósfera de "Ripple". "Myrrh" es, sencillamente, un tema sutil, ideal para abrir el apetito y tener ganas de más. The Church, cuando estaban inspirados, tenían un don para escoger los inicios perfectos para sus discos, y "Myrrh" cumple sobradamente las expectativas como puerta de entrada al mejor LP de su discografía, "Heyday".

De entrada, "Myrrh" suena a Paisley Underground, a jangle-rock levemente psicodélico. Enseguida nos vemos tentados a hacer asociaciones con los R.E.M. más indies, misteriosos y enigmáticos. Eso sí, con la diferencia de que a Steve Kilbey se le entiende lo que dice, aunque, en lo que respecta a las letras, se ve una semejanza con Stipe en esa obsesión por no mostrarse conciso y directo. Pero la principal diferencia reside en la urgencia típicamente post-punk del tema. "Myrrh" es sutilmente insistente, como unos Dream Syndicate atemperados pero no menos brillantes (las guitarras de Koppes y Willson-Piper demuestran porque son una de las mejores parejas de guitarristas del indie rock de los 80).

Para acabar, llamar la atención sobre el LP mismo y su fantástica cara A. No sólo tenemos la apertura ideal con este "Myrrh", sino que después podemos disfrutar de temazos como "Tristesse", "Already Yesterday" y "Columbus". Para redondear, tenemos "Happy Hunting Ground", un instrumental, sí, pero tremendamente apropiado. En resumen, quizás los mejores (o los más consistentes) 20-30 minutos de rock alternativo ochentero. Lástima que la cara B no esté a tan digna altura, a pesar de "Tantalized" y "Roman". A pesar de todo, puedo asegurar sin miedo a equivocarme que "Heyday" es la obra maestra de The Church y uno de los grandes discos infravalorados de su época.

sábado 29 de agosto de 2009

The Adverts - One Chord Wonders



The Adverts
One Chord Wonders 7" (1977)

I wonder what we'll play for you tonight
Something heavy or something light
Something to set your soul alight
I wonder how we'll answer when you say
"We don't like you, go away
Come back when you've learned to play"

I wonder what we'll do when things go wrong
When we're half-way though our favourite song
We look up and the audience has gone
Will we feel a little bit obscure
Think: "We're not needed here
We must be new wave, they'll like us next year"

The wonders don't care
We don't give a damn

Duración: 2:35


De todos los grupos que surgieron de la primera hornada de punk en Gran Bretaña (entre el 76 y el 77), los Adverts siempre han sido mis favoritos. Obviamente, habiendo grupos como Wire o Buzzcocks, de los que siempre he hablado y hablaré maravillas, esto merece una explicación. Para empezar, Wire en esa época ya estaba a medio camino entre el punk y el post-punk, mientras que los Buzzcocks en cuestión de meses pasarían a desarrollar su lado punk-pop por el que son más conocidos. Luego tenemos a los Sex Pistols, que nunca me transmitieron ni una cuarta parte de lo que los Adverts son capaces, sin negar su obvia importancia histórica y de que tienen temas innegablemente molones. Los Damned son un caso parecido, con la diferencia de que algunos de sus temas post-"Damned Damned Damned" (incluso un par o tres de su época gótico-ochentera) son tan buenos (o hasta mejores) que los de sus inicios.

Una vez aclarado esto, pasemos a la canción. "One Chord Wonders" fue el primer single de los Adverts y su título ya es suficientemente descriptivo. Si queriáis algo de contraste para los dos posts anteriores, aquí tenéis. El tema, como corresponde a algo que se precie de autodenominarse punk y con un título como ese, no ofrece apenas nada musicalmente hablando. Los Adverts son conscientes de sus limitaciones iniciales y las expresan tanto en la música como en la letra. Sorprendentemente, en apenas un año (más o menos), el tiempo que transcurre entre este single y la publicación de su primer LP, veremos al grupo evolucionar hacia un punk que podemos llamar "maduro" (por raro que suene). El sonido de ese primer LP, en 1978, será lo más parecido al sonido punk de los inicios, con el mérito añadido de sonar igual de fresco y original que casi cualquier disco clásico de la new wave o de ese post-punk que empezaba a asomar la cabecita por esas mismas fechas. En "One Chord Wonders" sin embargo, tenemos a cuatro tíos (bueno, vale, tres tíos y una tía) que utilizan sus pocos conocimientos y su mucho entusiasmo para lanzar un single que deja huella. Recogen el testigo de esos grandes maestros del asalto sonoro que fueron los Stooges y, a la manera ramoniana, aumentan la velocidad para darle un punto extra de intensidad que no encontramos en apenas ningún otro single de la época.

La versión elegida es la del single. La que aparece en el LP, "Crossing the Red Sea With the Adverts", no le llega a la suela de los zapatos, aunque contiene (casi) el resto de grandes canciones del grupo. La versión single se encuentra en buena cantidad de recopilatorios (algunos de ellos fantásticos), así que no es nada difícil hacerse con ella. Y para los que se quejan de la inclusión de "One Chord..." en lugar de "Gary Gilmore's Eyes", que no se preocupen, que tarde o temprano tendrá su sitio en este blog. Una de las dos tenía que ser la primera, tsk.

The Paul Butterfield Blues Band - East-West



The Paul Butterfield Blues Band
East-West (1966)

Instrumental :D

Duración: 13:12


Mucho se ha hablado de la importancia de este tema en la evolución del rock y la música popular de finales de los 60 hacia adelante. Hay quienes dicen que de aquí parte ese género, tan vilipendiado posteriormente, que se conoce como fusión. También se argumenta que esto es una piedra de toque para el rock progresivo más avanzado, que nos llevará a la larga al RIO. Y la mayoría, que opina, no sin cierta razón, que todos los grupos americanos (y alguno europeo) que combinaron con más o menos acierto los sonidos tradicionales del folk y el blues con atmósferas jazzísticas y/o influencias exóticas le deben su existencia (o su manera de concebir la música) a éste gran tema. Hablamos, por poner dos ilustres ejemplos, de los Grateful Dead post-"American Beauty" y los Allman Brothers.


El tema se divide en dos grandes partes. Primero, la parte más o menos "East", la oriental. Luego, la parte "West", la occidental. En realidad, son tres secciones, ya que el comienzo es una breve introducción blues-rock. La línea de bajo establece el motivo principal y la guitarra de Elvin Bishop se convierte en protagonista. Tras cederle el testigo a la harmónica de Butterfield se produce el primer climax, con un crescendo instrumental. Esto marca el comienzo propiamente dicho de la sección "East". Ahora es la guitarra de Mike Bloomfield la que destaca por encima de los demás instrumentos, aumentando progresivamente la intensidad, hasta que (de nuevo) la harmónica de Butterfield se le une para empezar el segundo clímax, que da fin a esta sección. La sección "West" vuelve a contar con Bloomfield como actor principal. Su guitarra suena más melódica, pero su destreza no es menos alucinante. Al final, por primera y última vez, ambas guitarras comparten protagonismo, con Elvin y Mike contrapunteando, lo que lleva al tercer y definitivo clímax.

Sin duda, la figura es Mike Bloomfield, compositor del tema, cuyos solos se erigen en protagonistas absolutos del tema. Suyos son la mayoría de los mejores momentos que podemos apreciar. El contraste de su agresividad en la parte final de su improvisación "oriental" con el comienzo de la sección "melódica", en la que llega un punto que su guitarra apenas puede escucharse, es uno de ellos. Aunque también son de nota, por decir, ese minuto mágico a partir, aproximadamente, de 8:40, o el ya mencionado duelo final con Bishop.